Preparar a los pacientes de forma digital.
Preparar digitalmente a los pacientes para una intervención quirúrgica o una prueba diagnóstica. En nuestro hospital lo hacemos con E-POS. Empezamos a utilizarlo el año pasado como proyecto piloto. Ahora se ha convertido en un procedimiento habitual en el departamento de Anestesiología. Un año después y tras haber evaluado digitalmente a más de 11 000 pacientes, la anestesista Anne Marieken Wolter y la directora organizativa de quirófanos, Tessa Holzhaus-Fuhring, estarán encantadas de ponerte al día sobre E-POS.
¿En qué estado de salud se encuentra un paciente? Una pregunta importante antes de una exploración o una intervención quirúrgica. Antes, los pacientes acudían al hospital para evaluar su estado de salud durante el denominado «examen preoperatorio». Con E-POS , esto se realiza mediante un cuestionario digital que el paciente rellena desde casa. El sistema E-POS filtra las respuestas y evalúa el nivel de riesgo de la intervención. En función de ello, decidimos si el paciente debe acudir al hospital antes de la intervención, si le llamamos por teléfono o si la información del cuestionario es suficiente.
«El paciente siempre tiene un contacto con el personal de la consulta. Y todo el mundo puede conseguir una cita según sus preferencias. Incluso aunque, en realidad, ya tengamos suficiente información gracias al cuestionario. Así que el trato humano sigue estando presente, aunque apostemos más por lo digital porque ofrece muchas ventajas. En cuanto al riesgo: el anestesista sigue revisando siempre personalmente los cuestionarios para determinar si E-POS ha realizado una valoración correcta y qué medicación y/o anestesia es necesaria. Así pues, siempre podemos anular la decisión de E-POS », afirma Anne Marieken.
«Nos hemos dado cuenta de que podemos diferenciar mejor a los pacientes sanos de los que no lo están tanto y, por lo tanto, atenderlos mejor», afirma Anne Marieken. «La cuestión es la siguiente: antes, todos los pacientes acudían al hospital antes de una operación o una prueba. Aún no sabíamos nada del paciente. Calculamos unos 20 minutos por cada examen. Pero un paciente relativamente sano que venía para una operación de rodilla solía tener todo listo en cuestión de minutos. Para el paciente, se trataba de una visita innecesaria al hospital, y nosotros podíamos aprovechar mejor el tiempo que nos sobraba para atender a un paciente más vulnerable que, por ejemplo, tuviera que someterse a una operación de intestino. Tessa añade: «E-POS nos permite utilizar el cribado de forma más eficaz, tanto para los pacientes como para nosotros mismos. Podemos ayudar a más pacientes en menos tiempo y ofrecer una atención personalizada».
Tessa: «El año pasado, el 80,9 % de las evaluaciones preoperatorias se realizaron a través de E-POS. Más de 11 000 pacientes se sometieron a la evaluación. Incluso durante la pandemia, E-POS fue una herramienta fantástica para ayudar a los pacientes a distancia. Por supuesto, en nuestro hospital también acuden pacientes vulnerables. Si se les puede ayudar a distancia con este tipo de iniciativas, mejor que mejor. Por otro lado, es posible que la situación de la pandemia distorsione un poco las cifras. Y es que, debido a las medidas contra el coronavirus, había menos espacio en las consultas y atendimos en persona a menos personas de las que realmente queríamos. Por eso realizaremos una encuesta de satisfacción entre los pacientes cuando la situación vuelva a la normalidad. Porque entonces los resultados serán totalmente representativos».
Anne Marieken: «E-POS ofrece al paciente vídeos y animaciones claros con explicaciones sobre la prueba o la operación. Gracias a ello, observamos que el paciente está bien informado de lo que va a suceder y nos plantea preguntas más concretas. Antes, por decirlo de forma un poco irreverente, a veces me limitaba a «tachar un listado»; ahora hay más interacción. Esto hace que las conversaciones sean mejores y más personales».
«Lo personal nunca desaparecerá del todo», prevé Tessa. «Pero E-POS ofrece muchas ventajas. Por ejemplo, poder rellenar junto a tu madre mayor, en casa y tomando un café, los datos para los que normalmente tendrías que acudir al hospital». Junto con otros avances en eSalud, quizá en el futuro también podamos gestionar de forma remota asuntos relacionados con la asistencia a domicilio, el médico de cabecera y los laboratorios. Aunque creo que, en algún momento, nos encontraremos con el límite de lo que es posible y lo que es necesario», afirma Tessa. Anne Marieken: «Queremos un flujo óptimo de información desde y hacia el paciente. Y que la asistencia se dirija a quienes la necesitan. Por ejemplo, el paciente de 80 años que quizá solo tenga una oportunidad en una operación compleja. Podemos aprovechar mejor esa oportunidad gracias a E-POS . Eso me motiva a seguir sacándole el máximo partido. A seguir mejorando la calidad precisamente para ese colectivo».